Estás en::Home-Prácticas de conducción eficiente
Prácticas de conducción eficiente 2016-12-16T23:22:24+00:00

Las buenas Prácticas de la  Conducción Eficiente

Conducción eficiente

 

 

Las prácticas de conducción eficiente mejoran el confort, aumenta la seguridad debido a que está basada en una conducción anticipativa y previsora, disminuye el consumo, el coste de mantenimiento y las emisiones. Con la simple aplicación de estos consejos se puede llegar a un ahorro aproximado de 264 euros por cada 15.000 kilómetros (si nos referimos a automóviles).

 

 

 

 

Consejos y Técnicas de Conducción Eficiente

Arrancar sin pisar el acelerador

Arranque el motor sin pisar el acelerador. La moderna electrónica de los vehículos modernos regula las condiciones del encendido. El pisar el acelerador redundaría en un mayor consumo de carburante y en un desajuste de la electrónica.

Técnicas de Conducción Eficiente

 

 

 

 

 

 

 

 

La 1ª relación de marchas
En el inicio de la marcha, utilice la 1ª relación de marchas sólo para poner en movimiento el vehículo. Como consejo a seguir, se cambiará a la 2ª relación de marchas a los 2 segundos o análogamente a los 6 metros recorridos.

Técnicas de Conducción Eficiente

 

 

Cambia de marcha lo antes posible
Se ha de prestar especial atención al cuentarrevoluciones, como indicador del estado del motor. Atendiendo al cuentarrevoluciones, se ha de cambiar de marcha a bajas revoluciones y tan pronto como se pueda llevar a cabo la realización del cambio.
Para coches de gasolina/GLP, cambie de marcha antes de las 2.500 revoluciones por minuto, y para coches diésel antes de las 2.000 revoluciones por minuto.
Análogamente, como alternativa al uso del cuentarrevoluciones, se puede cambiar de marcha atendiendo a la velocidad del vehículo. Entonces los cambios de marcha se efectuarán:

-a 2ª marcha: a los 2 segundos o 6 metros aproximadamente

-a 3ª marcha: a partir de unos 30 km/h

-a 4ª marcha: a partir de unos 40 km/h

-a 5ª marcha: por encima de unos 50 km/h

Conduccion_eficiente

Además, inmediatamente tras la realización del cambio, se ha de acelerar de forma ágil, pisando el acelerador en la medida necesaria para proseguir con el proceso de aceleración del vehículo.
Téngase en cuenta que las indicaciones sobre el número de revoluciones recomendado para cambiar de marcha son orientativas, y varían en la realidad según el motor del vehículo, el tráfico, la vía, etc. En función de esta variabilidad, se podrían contemplar los siguientes intervalos de revoluciones para la realización de los cambios:

-vehículos de gasolina: entre 2.000 y 2.500 r/min

-vehículos diésel: entre 1.500 y 2.000 r/min

Las recomendaciones de cambio de marcha son, en cualquier caso, aplicables a los coches con cambio de marchas manual, pero pueden aplicarse en parte a vehículos con transmisión automática (véase “coches con cambio de marchas automático”).
Por último, se ha de reseñar que el modo recomendado de cambio no es en absoluto perjudicial para el motor, situándose dentro de sus parámetros normales de funcionamiento.

 

 

Mantén una velocidad uniforme
Según estas prácticas de conducción eficiente, cuando se acelera se usa la energía del combustible para propulsar el coche. Parte de esta energía se desperdicia cuando se frena. Se puede experimentar este fenómeno cuando se frena bruscamente: los frenos se calientan por la transformación de la energía de propulsión en calor.
Con lo cual, una aceleración y frenado repetidos necesitan mucha energía (con el consecuente aumento de consumo de combustible).
Esto puede explicarse también por el hecho de que la mayoría de los turismos sólo necesitan 5 kW de potencia para conducir a una velocidad constante de 50 km/h (a 120 km/h, la cantidad de potencia necesaria se incrementa a aproximadamente en 25 kW). El 90% (o más) de la potencia restante del motor únicamente se emplea en la aceleración del vehículo o para conducir a muy altas velocidades. Al circular a velocidad constante, en la medida de lo posible, el desperdicio de energía y de combustible queda limitado. Intente evitar la aceleración y frenado innecesarios. El “cruise control” es útil para una conducción suave y constante.
Conducir a velocidad constante no sólo repercute en un ahorro de carburante, sino que tiene también un efecto positivo en las emisiones, seguridad vial, flujo de tráfico y confort de los pasajeros.

Conduccion_eficiente

 

 

Circulación a velocidad constante: marchas largas a bajas revoluciones del motor y con el pedal acelerador pisado a las ¾ partes de su recorrido

Como ya se ha visto anteriormente (gráfica de funcionamiento del motor), la potencia necesaria para conducir a velocidad constante es muy baja. Esta potencia puede entregarse con distintas relaciones de marcha engranadas y empleando distintas cargas del pedal acelerador. Para conducir de una forma eficiente, se recomienda circular en la marcha más larga posible, a bajas revoluciones y con el pedal acelerador pisado en gran medida (en torno a las ¾ partes de su recorrido). Así pues, es preferible, de cara al ahorro de carburante, circular en 5ª relación de marchas con el acelerador pisado en mayor medida que en 4ª relación de marchas, con el acelerador menos pisado.

Técnicas de Conducción Eficiente

 

 

Moderar la velocidad
De sobra es conocido por los conductores que el consumo del vehículo aumenta con su velocidad.
Lo que desconocen en muchos casos es que el aumento de la velocidad implica un aumento mucho mayor del consumo; es decir, el consumo no aumenta linealmente con la velocidad, sino que lo hace de forma cuadrática.
Por tanto, y como buena las práctica de conducción eficiente conviene moderar la velocidad del vehículo, no sólo por cuestiones de seguridad, sino también porque el consumo de carburante se dispara a altas velocidades.

Técnicas de Conducción Eficiente

 

 

La anticipación y la previsión: claves de las prácticas de conducción eficiente
Mire hacia adelante hasta donde pueda, prevea el tráfico de la zona circundante y evalúe la situación. Una vez evaluada, se anticipará la acción a realizar. La ejecución correcta de las técnicas de la conducción eficiente se basa en estos valores, que inciden además en la mejora de la seguridad en la conducción.
Con el fin de conducir a velocidad uniforme, es importante prever el tráfico circundante y evaluar el tráfico en general para evitar frenazos y aceleraciones innecesarios. Por ejemplo, al llegar a un semáforo, al adelantar a ciclistas o vehículos agrícolas, o cuando se conduce un autobús en autopistas colapsadas, el hecho de anticiparse al resto del tráfico puede influir notablemente en la capacidad de realizar una conducción suave y uniforme.

Técnicas de Conducción Eficiente
Hay muchas situaciones que pueden verse desde lejos, mucho antes de afrontar la propia situación. Se recomienda tener controlado un campo de visión de al menos 3 vehículos por delante.
Es recomendable, asimismo, la utilización del “cruise control”, que favorece la anticipación en la circulación.

Por tanto, conviene moderar la velocidad del vehículo, no sólo por cuestiones de seguridad, sino también porque el consumo de carburante se dispara a altas velocidades.

 

 

Uso del rodaje por inercia con la marcha engranada
Cuando tenga que reducir la velocidad (o detenerse), levante el pie del acelerador y deje rodar el vehículo por su propia inercia con la marcha engranada. En estas condiciones (y por encima de un número mínimo de revoluciones cercano al ralentí), el consumo del vehículo es nulo, es decir, se estará circulando sin incurrir en consumo de carburante.
Si es necesario, se frenará de forma suave acompañando la deceleración y, en última instancia, si las circunstancias lo requirieran, se reduciría de marchas a la más larga en la que se pueda circular.
Las ventajas del corte de inyección de combustible pueden aprovecharse también, por ejemplo, al aproximarse a un semáforo. Esto reduce tanto el desgaste de los frenos como los gastos de mantenimiento. El freno del motor no sólo tiene efectos positivos en cuanto a ahorro, sino también respecto a las emisiones del tubo de escape, la seguridad vial, el flujo de tráfico y la comodidad de los viajeros.

Técnicas de Conducción Eficiente

 

 

 

Detenciones
Siempre que sea posible, y esta es muy buena práctica de conducción eficiente, se realizarán las detenciones en la marcha larga en la que se circule, sin realizar reducciones de marcha. Las marchas largas permiten una mayor distancia de rodaje por inercia y, por tanto, tienen un mayor potencial de ahorro de carburante.

Conduccion_eficiente

 

 

 

Subidas y bajadas
En las subidas, en el proceso de aceleración, al presentar la pendiente una oposición a la marcha del vehículo se recomienda retrasar, en cierta medida, el cambio de marchas a revoluciones algo mayores de las recomendadas para tráfico en llano.
En subidas, convendrá retrasar lo más posible las reducciones de marchas, incrementando para ello la presión en el pedal acelerador, pero sin llegar a pisar hasta el fondo.
En las bajadas, en el proceso de aceleración, al ser favorable la pendiente a la marcha del vehículo, se recomienda adelantar en cierta medida el cambio de marchas a revoluciones algo menores de las recomendadas para tráfico en llano.
En bajadas, como buena práctica de conducción eficiente, convendrá de igual forma circular en las marchas más largas, utilizando lo más posible el rodaje por inercia.

Técnicas de Conducción Eficiente

 

 

 

Paradas prolongadas
Apaga el motor en paradas cortas. Por ejemplo, en los pasos a nivel, en los semáforos o cuando esté esperando a alguien. Cuando vuelva a encender el motor, no pises el acelerador.
El consumo de combustible de un motor moderno durante el ralentí es de 0,5-0,7 litros por hora, dependiendo del tipo de motor. Con lo cual, apagar el motor en las situaciones adecuadas puede conllevar ahorros interesantes de combustible.
Cuando esperes detenerte durante más de un minuto, se recomienda apagar el motor. Ten en cuenta que la eficiencia energética nunca debe prevalecer sobre la seguridad vial. Con lo cual, el motor sólo debería apagarse en situaciones en las que no se dé un riesgo de seguridad vial. Eso significa, por ejemplo, que cuando se esté con el semáforo rojo no es recomendable apagar el motor si está en primera línea.

Técnicas de Conducción Eficiente

 

 

 

Conducción en curvas
Al aproximarse a una curva se debe evitar la común práctica de frenar bruscamente al llegar a la misma, reducir de marchas y acelerar a continuación durante su trazado. Esta práctica, además de suponer un mayor gasto de carburante, aumenta el riesgo en la conducción del vehículo.

Lo recomendable en estaS prácticas de conducción eficiente, es reducir la velocidad levantando el pie del acelerador y dejando rodar el vehículo por su propia inercia con la marcha engranada. Si se requiere, se acompañará la deceleración frenando de forma suave y anticipativa y, en última instancia, se reducirá de marchas si es realmente necesario (ya sea por entrar a excesiva velocidad, o porque la curva es muy cerrada, o al estar el firme de la vía mojado por la lluvia, etc.).
Durante el trazado de la curva, el pedal acelerador se mantendrá en una posición estable para mantener una velocidad uniforme acorde al trazado de la curva. A la salida de la misma, se continuará el proceso normal de aceleración hasta llegar a la adecuada velocidad de circulación de la vía.

Técnicas de Conducción Eficiente

 

 

Peso adicional
El peso del vehículo tiene un efecto sustancial sobre el consumo de combustible. Una carga extra de 100 kg en un vehículo de gama media de 1.500 kg supone un consumo extra del orden del 7%.
De ahí que el peso adicional en un vehículo deba mantenerse bajo mínimos. Se ha de evitar las cargas innecesarias en el vehículo, como por ejemplo las cadenas para la nieve cuando las condiciones meteorológicas no las precisen, etc.

Técnicas de Conducción Eficiente

 

 

 

Aerodinámica
Un segundo factor de gran repercusión en el consumo de combustible del vehículo es la aerodinámica. Todos los vehículos se prueban en túneles de viento para mejorar su coeficiente aerodinámico, ofreciendo así una menor resistencia a su avance. Sin embargo, existen elementos añadidos al vehículo que obstaculizan de forma significativa su aerodinámica, como las bacas, las bicicletas en la parte superior y en la parte trasera del coche, etc.
Una baca puede incrementar la resistencia aerodinámica al avance del vehículo de forma que su consumo se incremente notablemente, especialmente a altas velocidades. A una velocidad de 120 km/h puede suponer, como mínimo, un
20% de incremento en el consumo de combustible (unos 200 euros al año). Por tanto, cuando no sea necesaria, se desmontará la baca portaequipajes.
Otros elementos que dificultan el avance del vehículo por interferir en su aerodinámica son las antenas grandes y las ventanas abiertas, las cuales pueden llegar a suponer un aumento de consumo de carburante de un 5% a unos 100 km/h, que puede ascender a un 15% si se acompaña de la apertura del techo practicable.

Técnicas de Conducción Eficiente

 

 

 

Presión correcta de los neumáticos
Comprueba la presión de los neumáticos de su coche una o dos veces al mes, es de las prácticas de conducción eficiente más baratas y que más pueden ahorrar.
Se necesita una parte importante de la energía de propulsión del coche para superar la resistencia a la rodadura de los neumáticos. Como ya se comentó en capítulos anteriores, una presión de 0,3 bares menor que la recomendada por el fabricante incide en un aumento de consumo de carburante de un 3%. Una presión demasiado baja en los neumáticos también tiene efectos no deseados en el manejo del vehículo y en la distancia de frenado.
Para asegurarse de la correcta presión de los neumáticos se necesita comprobar su presión, por lo menos, una vez al mes. La comprobación debe realizarse con los neumáticos en frío. Eso significa que tiene que haber recorrido menos de tres kilómetros porque, de otro modo, tendrá que esperar diez minutos a que los neumáticos se enfríen. Los fabricantes de coches siempre recomiendan dos tipos de presión diferentes: uno para conducción sin carga y/o velocidad normal y otro para conducción con carga total y/o principalmente a velocidades altas.
Estas indicaciones sobre presión se hallan en el manual de instrucciones, pero a menudo también en una etiqueta en la puerta o en la tapa de la boca del depósito de su coche.
Hoy día existen modelos de vehículos que ya incorporan sistemas electrónicos que controlan la presión de las ruedas.
Tales sistemas pueden también ser instalados voluntariamente con posterioridad.

Técnicas de Conducción Eficiente

 

 

 

Accesorios que consumen combustible
Accesorios como los sistemas de aire acondicionado, las lámparas de iluminación y las lunetas térmicas pueden incrementar significativamente el consumo de combustible.
Se recomienda utilizar de forma racional el aire acondicionado o el climatizador, seleccionándolo a una temperatura de unos
24 grados, suficiente para lograr el bienestar en el vehículo. Esto es también recomendable no sólo como práctica de conducción eficiente, si no también desde un punto de vista de salud. Las diferencias muy grandes de temperatura con el exterior (salto térmico mayor de 12 ºC), pueden tener repercusiones negativas sobre la salud de los pasajeros.
En situaciones de muy altas temperaturas, se ha calculado que el consumo de carburante puede subir por causa del empleo del aire acondicionado hasta un 20%. En general, el encendido del aire acondicionado supone del orden de un 10% de incremento de media en el consumo de combustible.
Tanto el alumbrado del vehículo como la luneta térmica serán utilizados únicamente cuando sea necesario, acordándose de apagarlos cuando ya no lo son, al incidir su utilización en aumentos de consumo de carburante de hasta un 3 y un 2% respectivamente.

Técnicas de Conducción Eficiente

 

Utiliza dispositivos de ahorro de combustible de su automóvil

Aprovecha los dispositivos de ahorro de combustible, como el cuentarrevoluciones, el cruise control y el ordenador de a bordo son muy recomendables en las prácticas de conducción eficiente. Los coches modernos suelen venir equipados con dispositivos que ayudan a la realización de la conducción eficiente.

Cuentarrevoluciones:
El cuentarrevoluciones es el espejo del funcionamiento del motor. Su control adecuado ayuda a que el conductor mantenga el motor en los rangos eficientes de funcionamiento y, consiguientemente, reduzca el consumo de combustible.

Técnicas de Conducción Eficiente

Control de velocidad de crucero (Cruise control):
El cruise control facilita que se mantenga la velocidad constante deseada y que se eviten multas por aumento de velocidad involuntario. Esto ahorra combustible y emisiones de gases de tubo de escape y, además, contribuye a una conducción relajada.

Ordenador de a bordo:
Hoy día muchos coches vienen equipados con un ordenador de a bordo con diversas funciones, como el consumo medio e instantáneo de combustible.

Técnicas de Conducción Eficiente

Económetros e indicadores de cambio de posición:
Un económetro es un dispositivo diseñado específicamente para la medición y el control del consumo de combustible.
Un indicador de cambio de marcha es un dispositivo que muestra al conductor el momento en el que debe realizar los cambios de marcha para lograr una conducción más eficiente.
Los económetros y los indicadores de cambio se encontraban ya disponibles en algunos coches antiguos de los años setenta y de principios de los ochenta, pero reaparecen en algunos nuevos modelos, aunque más sofisticados, que utilizan los datos del sistema de gestión electrónica del vehículo.
Los económetros y los indicadores de cambio ayudan a la realización de una conducción más eficiente.

Limitadores de velocidad:
Los limitadores de velocidad ayudan a evitar el exceso de velocidad de los vehículos. El uso de los limitadores de velocidad es obligatorio en camiones y autobuses.

 

Fuente: IDAE/DGT